¿Qué contar? Iluminar las historias significativas de tu marca

Hace un par de años co-creé con una colega un taller para alumnos que estaban egresando de la Universidad.

El taller se lanzó en varios países hispanohablantes y apuntaba a que los jóvenes puedan darle su propia impronta a sus marcas y servicios profesionales integrando sus valores, intereses, personalidad y experiencias como base de su diferenciación, además claro, del saber profesional.

Los instaba a pensar fuera de la caja para abrir espacios de ejercicio profesional innovadores, anclados en su mundo personal, corriéndose de los típicos lugares de inserción laboral para sus profesiones.

Citábamos recuerdo, el ejemplo de Victoria, una Ingeniera Química sobresaliente, quien diseñó talleres infantiles de ingenio para desarrollar la capacidad de razonamiento con experimentos locos.

Dueña de una conexión natural con los peques, Victoria, desde niña siempre se había destacado por su creatividad, hoy es una mujer alegre y divertida, de hecho no puedo pensar en ella sin imaginarla con una sonrisa grandota y haciendo chistes.

Victoria se disfrazaba para cada clase, reforzando el aprendizaje lúdico y como te imaginarás, la iniciativa fue un exitazo, pues su emprendimiento estaba alineado con todo su SER y con su SABER.

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Recuerdo el entusiasmo de los egresados cuando el taller les ampliaba la visión y abría un nuevo mundo de posibilidades, los ponía a pensar en nuevos escenarios profesionales hechos a su medida.

Una de las preguntas para tomar acción en este camino de marca personal era

¿cómo empiezo a integrar lo que me gusta a mi comunicación de marca profesional?

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Cómo yo también estuve ahí, sin saber que contar y qué no, hoy te quiero compartir un ejercicio de claridad para poder identificar qué historias iluminar en tu narrativa de marca. .

Spoiler Alert: es un lindo ejercicio de autoconocimiento también y si te comprometés con el proceso de búsqueda – mandando a pasear a la controladora que vive en nosotras – la cosecha es prometedora.

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1. Manoteá lapicera y algún cuaderno, pensá en un mínimo de 5 personas (vivas o ya fallecidas, cercanas o desconocidas) a las que admires/tengas de referencia. Hacé una lista.

2. Escribí 5 valores que ves en esas personas y que son la razón de que los admires/tengas de referencia.

Ejemplo: yo cité a 2 mentoras cuyos valores se repetían: liderazgo femenino, abundancia, organización y claridad para hacer crecer sus negocios digitales.

3. Recuento de valores. Una vez que lo tengas, empieza el recuento. Se trata de ir de valor en valor y anotar las veces que aparece repetido (si es que se repiten). Es decir, anotar la frecuencia de cada cualidad. Por ejemplo: Creatividad (5 veces), Alegría (2 veces), Trabajo con sentido (3 veces).

4. Ordená -de mayor a menor- esos valores según el número de veces que hayan salido repetidos. Listalos en ese orden en una escala del 1 al 5. Respondé según la lista ¿Cuáles son los 3 principales valores que te definen y que dejarías de ser vos si no los honraras?

Aquello que admiramos es un espejo de nosotros mismos,

de ahí surgen las conexiones más genuinas

con aquellas personas que nos interpelan.

5. Iluminar las historias.

Escribí en modo automático por 5 minutos, sin levantar la lapicera del papel, la invitación es a iluminar las historias detrás de los valores, pero siempre en modo búsqueda, sin preocuparnos por los resultados o la historia curada para redes. Estamos creando detrás de escena, nos permitimos andar a ciegas y ver dónde nos lleva la escritura, justo ahí sucede la magia.

¿En qué momento de mi negocio digital – o de mi vida- me vi honrando uno de los valores de mi lista?

Situación concreta: ¿Cuándo fue? ¿Dónde estaba? ¿Qué decisión tomé?

¿Cómo me hizo sentir? ¿Aliviada? ¿Con miedo? ¿Libre?

¿A qué te referís con esa emoción que sentiste?

¿Qué cambios noté en mí? 

Posiblemente ya habías sentido lo mismo anteriormente ¿Qué hizo especial esta experiencia? ¿Por qué esta y no otra?

¿Quiénes te ayudaron?

¿Cuál es la lección de esa experiencia que te acompaña hasta el día de hoy?

A escribir.

Amiga clara, dejate llevar, cuántas más historias escribas de esos momentos de tu vida en los que honraste los valores de tu lista, más claridades llegarán sobre cómo darle vida a tu narrativa de marca.

Los relatos personales sirven para llenarnos de esperanza, nos muestran que toda adversidad puede ser superada mediante el poder de la resiliencia humana y nos animan a creer en nuestras propias capacidades.

La narrativa personal nos permite compartir nuestras experiencias, emociones y lecciones de vida de una manera íntima y auténtica. 

La escritura promete una experiencia de crecimiento valioso. Date este regalo. Cuando tiramos la toalla de lo creativo estamos optando por vivir anestesiados.

Te abrazo

Sonia


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