En búsqueda de claridad

Hace un par de años, en un momento de mi vida en el que me sentía bastante apática y no daba con la punta del ovillo, llegó a mis manos, quizás por sincronicidad, un libro de Julia Cameron, EL CAMINO DEL ARTISTA. Alguien me dijo: si te sentís perdida, casate con este libro por 3 meses y te vas a encontrar.

La promesa de encontrarme se sintió como un abrazo tibio, así que me entregué al proceso. Todas las mañanas, como primera actividad yo cumplía con mis 3 páginas de escritura automática, sin separar la lapicera del papel, sin pensar, sin intentar escribir algo presuntuoso o artístico, solo escribía sin rumbo, sobre lo que sentía, alguna idea suelta, sobre lo que me había pasado el día anterior o lo frustrada que me sentía, escribía libremente, dejaba caer palabras sobre el papel.

No sabía en aquel entonces que ese proceso ininterrumpido me iba a permitir acceder a verdades más profundas y auténticas sobre mí misma, entraba en un flow sin restricciones, ampliaba fronteras y los textos me devolvían claridades a las que no hubiera podido acceder por mí misma de otra manera.

La escritura automática

es para mí la mejor manera

de tomar conciencia sobre mi propio ser.

No fue jamás un proceso intelectual con el que me haya comprometido esperando ese resultado, simplemente pasaba, sentía que había algo que purgaba por ser escrito y yo facilitaba su materialización entregándome al proceso sin resistencia.

A estas páginas de flujo de consciencia Julia Cameron las llama “páginas matutinas”, no sé si son tan efectivas para todos como lo son para mí, pero hasta ahora no di con otro vehículo tan valioso de autoconocimiento como este.

Hace poco, en un taller de escritura y meditación nos hicieron una propuesta. Escribir preguntas cuya respuesta no sabíamos y luego escribir sobre eso con escritura automática unos 5 minutos, silenciando la mente, dejándose llevar, sin que esa actividad sea el medio para alcanzar ningún objetivo, más que el de conocernos a nosotras mismas.

Surgieron planteos como estos:

  • No sé si mi marido me sigue queriendo.
  • No sé si mi marca realmente representa quién soy hoy.
  • No sé cómo voy a lograr ser la autoridad de mi nicho.
  • No sé si lanzarme con una propuesta grupal.

El objetivo de la escritura automática es vencer la censura sobre el inconsciente, dejando crecer espontáneamente nuestro poder creador, su mentor fue André Bretón (1896-1966) por si tenés ganas de ampliar info amiga Clara. 

Quiero recomendarte de corazón el libro “EL CAMINO DEL ARTISTA”. Encontré en estas páginas la manera más autodidacta de volver a mí, de SER desde mi propia confianza y serenidad.

Cuando la gente me pregunta “¿por qué hay que escribir las páginas matutinas?”, yo bromeo “para llegar al otro lado”. Piensan que no hablo en serio, pero sí, las páginas matutinas nos llevan al otro lado: de nuestros miedos, de nuestra creatividad, de nuestros altibajos. Sobre todo, nos alejan de nuestro CENSOR. Encontraremos el lugar donde se oye una voz clara y suave que reconoceremos de inmediato como propia.

.

Del libro EL CAMINO DEL ARTISTA, de Julia Cameron.

.

Ojalá te sirva tanto como a mí.

Te veo del otro lado.

Sonia


2 respuestas a «En búsqueda de claridad»

  1. Avatar de Bissaro Gabriela
    Bissaro Gabriela

    Muy bello! El autoconocimiento nos permite además ser mejores con quienes nos rodean.
    Aguante la escritura automática.

    1. Avatar de Administrador Sonia Elizalde
      Administrador Sonia Elizalde

      Wuau, me ordené yo y todo mi mundo relacional se ordenó conmigo. Re sí.

Responder a Bissaro Gabriela Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *